Choque entre mundos

Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.
Romanos 8:7-8
Las escrituras nos ilustran la realidad que el hombre vive de acuerdo a su pensamiento, de acuerdo a lo que es, en su naturaleza carnal él va a ocuparse y pensar en las cosas de la carne, mientras el que vive en su naturaleza espiritual va a ocuparse de las cosas del Espíritu; Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz5.
Cuando Dios me rescató de las tinieblas del mundo fue a través de un evento evangelístico, concurrí mi primer culto a una iglesia denominada pentecostal, allí se manifestaban abiertamente los diferentes dones del Espíritu, desde mi desconocimiento espiritual o debido a la falta de revelación que había en mí, llegue desde mi ignorancia a pensar que estaban todos locos, pero no era otra cosa que una resistencia originada en la razón humana, existía en mi comportamiento como una fuerza interior que se resistía a aceptar todo aquello que pasaba delante y alrededor de mí.
No era otra cosa que dentro de mí se estaba produciendo una confrontación entre la razón humana y las diferentes manifestaciones del Espíritu Santo; hoy creo que todo hombre o toda mujer que vive en un mundo natural, carnal, humano y llega al mundo del Espíritu realmente lo que se produce es un gran choque con un mundo sobrenatural, espiritual, divino, por lo tanto va a sufrir esa confrontación por lo siguiente: El hombre natural no percibe, no puede distinguir, diferenciar las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente6
Los acontecimientos vividos en mi propia experiencia no es algo exclusivo, ni un hecho aislado, todo aquel que camina como ciudadano de este mundo que se rige por lo tangible, lo lógico, lo visible, lo explicable, cuando llega al Reino de Dios experimenta el choque entre dos mundos, ya que reino de Dios, el mundo del Espíritu funciona, opera, marcha en base a la fe, al poder sobrenatural y la soberanía divina así cuando en el interior del ser humano colisionan los dos mundos, la confrontación es inevitable por la incapacidad del intelecto humano para procesar lo divino.
Debemos considerar que está confrontación, que este choque entre el mundo carnal y el sobrenatural es normal, provocando tensiones inevitables ya que no hay química que los unifique porque los deseos de ambos son totalmente contrarios, incompatibles, incongruentes, entre ellos no hay un punto medio, ni un terreno neutral; ya que uno busca su autosatisfacción a sus deseos comandados por la carne, mientras que el otro busca agradar al Espíritu, sometiéndose en amor a la voluntad y propósito divino para su vida, en definitiva sepamos que: el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis7.
Todo hombre que en su estado natural, como ciudadano de este mundo, al enfrentarse con la realidad del Reino de Dios. Como ya lo hemos mencionado intentar comprender el mundo de la fe, las manifestaciones del Espíritu, es realmente imposible, el mundo, el hombre no tiene las herramientas, ni la suficiente capacidad para procesar los pensamientos de un ser insondable, inescrutable, infinito como Dios, por otro lado la naturaleza humana se siente segura cuando tiene el control , asunto que no podrá suceder con el Espíritu Santo porque el es soberano y sopla como el viento como está escrito: El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; más ni sabes de dónde viene, ni a dónde va8.
Lo que en su tiempo se presentó como una confrontación con el pasar del tiempo fui recibiendo una revelación clara y fundamentada en las sagradas escrituras, Dios Espíritu Santo comparado con el viento para representar de alguna forma su naturaleza invisible, al viento no lo podemos ver, pero sentimos sus efectos, escuchamos sus sonidos, vemos su obra, el Espíritu Santo es dinámico, contiene una gran energía, un gran movimiento y una capacidad de cambio constante, nadie sabe de dónde viene o a donde va y podemos ver su accionar poderoso, renovando, transformando vidas como cuando llegó pentecostés y estaban todos juntos unánimes, cuando de repente vino del cielo un gran estruendo como de viento recio que soplaba, el llenó toda la casa y a todos los que estaban en ella9.
No entender el mundo sobrenatural, espiritual, divino es una realidad humana, que intenta resistir, desconfiar, prevenirse de lo desconocido, la naturaleza humana con su razón estructurada, ejercitada mentalmente por un mundo y una vida sin Dios suele conducirnos a una o varias batallas10 interiores, pre conversión, pero a pesar de mis características resistentes el amor y el poder de Dios fueron más fuerte que esa natural resistencia y me recató para su Reino; derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta11.
Un buen día comencé a tener la necesidad de ser lleno del Espíritu Santo, llegue a ir a las reuniones con un pensamiento decidido, ser bautizado con Espíritu Santo y fuego, en muchas ocasiones me retire de la congregación pensando en que Dios no me prestaba atención, que miraba hacia otro lado, o que algo estaba mal en mí porque no pasaba nada, algunos que llegaron a la iglesia después de mi recibían y hablaban en lenguas y yo nada, días de incomprensión, días de cierta frustración y lágrimas derramadas en silencio pasé.
Gracias sean dadas a Dios por las escrituras que nos animan y nos desafían a mantener la confianza en Jesucristo, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho12.
Gracias sean dadas a Dios por mi esposa, fiel testigo de Cristo que estuvo a mi lado en esos momentos, su voz tenía la sabiduría y la contención divina, a pesar de tener tan solo 18 años de edad, pero desde bebe estaba en el camino de la fe, ella supo animarme a esperar en el reloj de Dios, donde sus agujas no se mueve conforme a nuestras ansiedades o deseos humanos, él tiene su tiempo oportuno para cosa, para cada acontecimiento13, solo Dios y mi alma saben cuánto deseé el momento del bautismo, cuanto lloré por ese momento, las escrituras nos animan a persistir en la búsqueda con fe, escrito está: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá14.