sembrando vida y poder

Amados hermanos abundantes bendiciones para todos, les envió una invitación a la campaña si es posible compártanla, en amor, con fe y Esperanza en Cristo Jesús.
Amados hermanos y hermanas en nuestro corazón hay un fuego poderoso que mantiene nuestro corazón apasionado por Jesús; quien ha derramando un amor sin igual sobre nosotros, sobre nuestros corazones, amor que nos constriñe, (2Corintios 5:14) que nos motiva y nos obliga a vivir involucrados fuertemente en el sentir que hubo en Cristo, (Filipenses 2:5) que nos trasmite el conocimiento, la revelación que Cristo murió por todos, porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él (Juan 3:14-16) y aquellos que disfrutamos la bendición de vivir en Cristo, (Gálatas 2:20) los salvos por la maravillosa gracia de Dios por medio de la fe, (Efesios 2:8) ya no vivamos más para sí sino para aquel que murió y resucitó por nosotros (2 Corintios 5:17) Jesucristo.
Todo aquel que esta apasionado por Jesús, tiene en su corazón un eco del Espíritu Santo que le impulsa, le anima, le ayuda y le esfuerza a seguir sus pisadas , (1 Pedro 2:21) exhortados desde las escrituras a ser imitadores de Cristo, ( 1 Corintios 11:1) esta realidad de vida que queremos ser como él nos impulsa hacer sus obras, todo aquel que cree en Jesús hará también sus obras y aún mayores, porque él desea hacer la obra,(Juan 14:12-14) Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos. (Hebreos 13:8) hacer las obras de Jesús es hacer las obras del que lo envió, el Padre, tenemos un Dios poderoso que no ha cambiado, es el mismo por siempre, el no cambia, (Malaquías 3:6) y el nos ha enviado a predicar anunciar las buenas nuevas de salvación con autoridad y poder de Dios Espíritu Santo (Hechos 1:8) Jesús dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado. Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. (Marcos 16:15-18)
Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por todos. Llegando a Nazaret donde se había criado, en la sinagoga abrió el libro del profeta Isaías (Isaías 61:1-2) leyendo en el lugar que estaba escrito lo siguiente: El Espíritu del Señor está sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.(Lucas 4:18 Haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio; (Mateo 11:5)
El tiempo es corto, Jesús viene pronto y nosotros somos llamados a la predicación, a instar de forma constante en tiempo y fuera de tiempo (2 Timoteo 4:1-2) llevar las buenas nuevas de salvación a un mundo cargado de dolor, de sufrimiento, con sueños quebrados, rotos, robados, un mundo vaciado de esperanzas para los quebrantados de corazón, un maligno que encierra las almas en prisiones de maldad, les coloca cadenas, los enajena, que trabaja constantemente para alejar las almas de Dios, pero Cristo vino precisamente para destruir las obras del diablo. (1 Juan 3:8) y delego esta autoridad a su iglesia al decir: Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. (Mateo 28:18-20)

Amado, amada arrímate con un corazón que espera grandes cosas en Dios, aportando de corazón lo que Dios te ha confiado y resplandezcamos en este mundo como verdaderas luminarias que iluminan y batallan en Cristo en un mundo en tinieblas. Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste.
Un abrazo y abundantes bendiciones para tu vida y familia en Cristo Jesús, recuerda somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. (Efesios 2:10)
