paz

Busca la paz, y síguela.
Salmo 34:14
Definir la paz con palabras es algo hermoso y hasta algo poético, solemos decir que la paz es un estado del alma, donde se siente y vive en plena armonía que causa un bienestar, una tranquilidad consigo mismo, la violencia y cualquier manifestación de ella es incompatible con la paz. Nosotros los creyentes hemos recibido de parte de Dios, El Príncipe de Paz; (Isaías 9:7) Jesús; quien ha dicho: La paz os dejo, mi paz os doy, yo no la doy como el mundo la da: (Juan 14:27) para que podamos vivir esa paz de Dios armoniosa que hacen que el espíritu, alma y cuerpo funcionen como una sintonía que trasciende la paz que puede dar el mundo
La paz del Señor marca algunas diferencias con la paz del mundo, la paz del mundo es frágil, condicionada y pasajera, mientras que la paz de Dios es firme, eterna y sustentada por Dios Espíritu Santo; esta claro en las escrituras que el creyente cuenta con la ayuda del maravilloso Espíritu de Dios que redarguye, que refuta, que rechaza todo aquello que atenta o marcha en contra de la paz con Dios y consigo mismo; la paz no es tan solo la persona de Jesucristo (Isaías 9:7; Juan 14:27) la paz también es un fruto del Espíritu, (Gálatas 5:22), por lo tanto la paz no es un concepto impreciso, la paz es una relación viva con el Señor de la paz, por lo tanto, el creyente tiene en si el poder del Espíritu de verdad que le ayudará a vivir y permanecer en paz, Espíritu el cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni lo conoce, pero que el creyente si le conoce porque el Espíritu mora en él, y estará con él por siempre (Juan 14:17).
No podemos ignorar la maravillosa verdad de que somos templo del Espíritu Santo, el cual está en nosotros, el cual tenemos de Dios por lo tanto la paz de Dios es luz, es el abrazo que vence la violencia, es reconciliación, es perdón, es misericordia, es justicia, es vida, es esperanza, es confianza, es un río divino que fluye armoniosamente en la gracia de Dios para el creyente.
La paz en su esencia es algo mucho más profundo no es tan solo la ausencia de los conflictos bélicos, la paz es una construcción activa es una suma de voluntades dispuestas a vivir de otra forma, donde las diferencias se gestionan mediante el respeto mutuo, el dialogo sincero y la cooperación que funcionan de manera armoniosa y dinámica, que arroja como resultado algo que trasciende a cada individuo para edificar la convivencia en paz, el consejo de Dios dice lo siguiente: Apártate del mal, y haz el bien; busca la paz, y síguela. Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos (Salmo 34:14-15)
La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4:7)

No hay paz, dijo mi Dios.
Isaías 57:21
Es muy probable que si miráramos al mundo hoy a través de las noticias veríamos un mundo totalmente extraviado, como si hubiera perdido el rumbo desconectándose de la Paz; las guerras, los conflictos armados y la violencia social nos muestran un escenario bastante complejo en la sociedad donde las ansias humanas se han alejado de los verdaderos caminos de la paz, no hay paz, ha dicho Dios y realmente para una parte de nuestro mundo es así, sin embargo, hay que reconocer que lograr o mantener la paz tiene un costo que no todos están dispuestos a pagar en medio de este mundo convulsionado, herido, los hombres, mujeres y naciones que aman la paz viven en resistencia a sus principio y valores, elegir el respeto cuando todo invita al odio, optar por el dialogo cuando la tentación invita al silencio o a la imposición, elegir la cooperación y asociación cuando todo se dirige al egoísmo y a la exaltación de alguien o alguna nación.
León Gieco cantautor argentino señala la guerra como un monstruo grande que pisa fuerte, la guerra es eso y mucho más, la guerra no es algo abstracto, no es una idea vaga, neutra, indefinida, la guerra es algo real que incluye al hombre como su gran creador, artífice, y promotor; la guerra es algo monstruoso que aplasta, destruye, arruina vidas, sueños y comunidades; la guerra no es hija de la nada, la guerra nace en las desviaciones del corazón humano, las ambiciones desmedidas, las ansias de poder, ideologías que se vuelven absolutas, la guerra es el resultado o el producto de lo peor de nosotros o una deformación de la humanidad, que con toda la historia que nos antecede deberíamos caminar hacia la paz, hacia la no guerra; la guerra es un fracaso, un extravío que contradice toda vocación humana de construir, de reconciliar, la guerra es el lugar donde todos los involucrados ganadores o perdedores pierden.
El mundo vive una serie de guerras y conflictos armados impensables e incomprensibles, ONU tiene 193 países miembros, encontramos que en conflictos armados que son como una herida putrefacta para la humanidad no cesan, sino que van en crecimiento, hoy, enero 2026, se pueden encontrar más de cien conflictos armados en distintas partes de nuestro mundo, guerras interestatales, enfrentamientos internos, insurgencias y violencia organizada sacuden el corazón a los amantes y buscadores de paz, aunque no todos los países están involucrados directamente en la guerra, pero, muchos países se ven involucrados de manera indirecta, más allá por el motivo que sea lo que nos demuestra o nos da testimonio que prácticamente la mitad de los países que forman parte de ONU se ven involucrados en esos conflicto ya sea por alianzas militares, , apoyos logísticos, , ventas de armas e inclusive las misiones de paz
La ONU creada un veinticuatro de octubre de mil novecientos cuarenta y cinco en San Francisco para preservar la paz, para liberar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra como que queda a mitad de camino porque los intereses geopolíticos, los intereses económicos las rivalidades históricas hacen que la paz sea realmente frágil y difícil de sostener y hasta de lograr, porque en ocasiones pienso muy fuertemente que algunos, pocos o muchos primero intentan alcanzar el objetivo propuesto y luego hablamos de paz, como que la paz esta relegada a un segundo lugar, primero nos arreglamos los amigos y luego vemos que podemos hacer.
Mientras los amigos se arreglan alrededor de ciento diecisiete millones de personas están desplazadas de sus hogares, de su tierra, miles de niños muriendo, algunos miembros de la ONU están metidos en serio conflictos, en ocasiones las mismas potencias tienen intereses estratégicos priorizando alianzas o conveniencias antes que la paz universal, la paz es la luz al final de tiempos turbulentos, de idas y venidas, mientras que parte de la humanidad convulsiona de dolor, de sufrimiento, cada día que pasa es una siembra a la desesperanza, la paz no debe de ser algo que se ha colocado en una agenda política, la paz debería de ser el principio de las agendas políticas principalmente de las potencias de este mundo, los que deberían ser garantes de la paz, son protagonistas de conflictos, y priorizan las alianzas estrategias.
Una guerra no es solo una destrucción inmediata, sino que causa heridas que dejan generaciones enteras en sufrimientos, destruye vidas, familias, hogares, se producen grandes mortalidades y desplazamientos, hoy hay millones de refugiados sobre lo cual podríamos preguntarnos ¿volverán a tener un hogar? Esa multitud de niños huérfanos, que será de ellos, que oportunidad real hay para ellos, la ONU menciona en su página web que millones son desplazados y la propia grandiosidad del número hace que sea prácticamente imposible de solucionar las necesidades de las personas desplazadas, James Elder (portavoz de UNICEF) describió la situación como critica, como la peor crisis humanitaria del planeta, en Sudan cinco millones de niños lo han perdido casi todo al ser desplazados de un lugar a otros, miles han muertos o han sido mutilados, algunos morirán antes de volver a su terruño, el promedio en años de que un desplazado vuelva a su hogar este entre diecisiete y veinte años, al pensar en este promedio llego a la triste realidad de que algunos llegarán a 40 años viviendo en condiciones inhumanas lejos de su patria.
La cifra es tan inmensa que desafía la capacidad de
respuesta de cualquier sistema internacional, no dejo de apreciar que
organizaciones como ONU; UNICEF; OMS; MSF; y tantas otras, más mucha gente que
está haciendo, que está trabajando para que esto no sea así, tratando de
aliviar el sufrimiento, las crisis alimentarias, crisis de salud, los
diferentes traumas, pero no alcanza; gracias por el esfuerzo, gracias por esa
bocanada de alivio para tantos que están a la deriva en medio de un océano de
dolor y sufrimiento; quizás podemos mantener viva la esperanza como un acto de
fe y compromiso, que mañana podamos ver
otras realidades en este mundo, pero, creo que solo sucederá cuando las grandes potencias puedan lograr entre
ellas acuerdos de paz anteponiendo la paz, la vida humana sobre sus intereses
estratégicos.

La oración eficaz del justo puede mucho.
Santiago 5:17
En un mundo inestable atravesado por diferentes conflictos que van desde la guerra interestatal, hasta la violencia familiar, conflictos que algunos deben de sentirse lejos pero que en definitiva nos termina por afectar a todos a los que están lejos y a los que están cercas, que nos está presentando gravedades muy complejas difíciles de abordar o solucionar, sin embargo hay un sin número de voluntades que trabajan por la Paz, que están dispuestos a trabajar a involucrarse por el bienestar del otro, organizaciones sociales, religiosas, estatales lo dan todo, pero al momento de pasar raya o al final del día muchas veces se siente como que no alcanza, a pesar de haberse hecho el mayor esfuerzo posible parece que la Paz se aleja un poco más.
Sin embargo, nosotros los creyentes hemos aprendido que hay cosas que no se miden debido a los resultados inmediatos, la buena semilla sembrada por el sembrador produce resultados diferentes en las personas, mucha se malogra, se frustra, se pierde, pero la que cae en buena tierra fructificará, se multiplicará, (Mateo 13:1-8) también hemos aprendido que el Reino de Dios crece de forma misteriosa y divina, (Marcos 4:26-29), de forma similar la semilla y la vida de la Paz tiene un cierto paralelismo con la semilla del Reino, ambas requieren paciencia, fidelidad y perseverancia; ya que por lo general no tiene un resultado inmediato, debemos de considerar que a pesar de que no halla frutos al instante todo trabajo, toda acción, todo esfuerzo que cae en buena tierra producirá frutos para la Paz.
Cuando el Señor Jesús envía a los setenta partes de su mandato dice lo siguiente: En cualquier casa donde entréis, primeramente, decid: Paz sea a esta casa. Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. (Lucas 10:5-6) al mirar estas palabras sin profundizar en ellas, puedo apreciar cuatro cosas:
a) Los creyentes son hijos e hijas de paz y han recibido la misión de impartir, compartir, dar esa bendición sobre el mundo, lo que convierte cada encuentro con el otro en una oportunidad de sembrar paz.
b) En el mundo hay hijos de paz que están esperando porque ya tienen en su interior una disposición hacia la paz, pero, necesitan ser activados, ser despertados por el testimonio de otros; la misión del creyente es ser ese catalizador que activa esa semilla dormida.
c) No todos los que están en el mundo son hijos de paz, esa mención de Jesús que dice: si hubiere allí hijo de paz; está indicándonos que no todos recibirán el mensaje, esta realidad desprendida de las palabras de Jesús nos invita a discernir y a no desanimarnos cuando encontramos resistencias.
d) El creyente frente a cualquier rechazo o resistencia al mensaje de paz el no sufrirá pérdida alguna de lo recibido de parte del que envía, esto nos asegura que lo recibido de parte de Dios es inalienable, no depende de la aceptación del otro. Si la paz no es recibida permanece a a quien la ofreció.
Quiero, deseo creer que en este mundo existen muchos más hijos de paz de lo que pensamos, de lo que imaginamos, pero, necesitan ser activados, despertados por otros, tarea no fácil, por cierto, pero no es menos cierto que el alma se satisface y se llena de bienestar al seguir sus principios y valores y ver los pequeños avances que reverdecen la esperanza de un tiempo mejor.
Y todos tus hijos serán enseñados por Jehová; y se multiplicará la paz de tus hijos (Isaías 54:13)
En primer lugar, quiero partir desde mi convicción de que Dios esta sobre todo poder humano y que de él es el mundo su plenitud y todos lo que en el habitan (Salmo 24:1) así como lo presenta este salmo podemos proclamar la soberanía absoluta de Dios, a pesar que el hombre tenga libre albedrío Dios sigue siendo Señor de la historia y puede interferir para cambiar situaciones, él siempre puede actuar, tocar personas para que las situaciones cambien, el segundo poder lo ostenta su iglesia ya que nada prevalecerá en contra de la iglesia (Mateo 16:18) y a los mensajeros de la paz nada los dañara (Lucas 10:18-20) la iglesia de Jesucristo es portadora de esperanza y testimonio, la iglesia tiene autoridad espiritual para llevar adelante la misión.
El rol de la iglesia como hemos leído en 1 Timoteo 2 es orar con fe por las naciones y por nuestra nación haciendo lo que este al alcance de nuestra mano con el fin de compartir la paz, orar por nuestras autoridades que, aunque sean imperfectas son instrumentos de orden, la oración intercesora del justo puede mucho y debemos de esperar que esas oraciones puedan ayudar a gobernar con sabiduría y justicia.
Exhorto, ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador
(1 Timoteo 2:1-3)
