América Latina, Misión y Visión

Id y haced discípulos a todas las naciones bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles todas las cosas que os he mandado.
Mateo 28:19-20
Comenzar con este texto de Mateo 28:19-20 no es otra cosa que recordar la gran comisión entregada por Jesús a su iglesia; este pasaje ha sido como el corazón de la iglesia de Jesús inspirando y desafiando a las diferentes generaciones a trascender fronteras alcanzando las más diversas culturas a lo largo de la historia; ir y predicar las buenas nuevas de salvación a todo el mundo, a toda criatura, y a todo el que cree bautizarlo en nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, discipulàndolos en las enseñanzas dadas por Jesús y las establecidas en las sagradas escrituras, es la misión y visión de la iglesia de Jesús.
La meta es accionar la voluntad de Dios, llenarnos de pasión por llevar y compartir el evangelio a donde el Señor nos envié, sin embargo, podemos apreciar que las mies a la verdad es mucha más obreros pocos, por tanto, debemos de rogar, de orar al Señor de las mies que él envíe obreros a sus mies; (Lucas 10:2) en el presente hay entre dos mil cuatrocientos y dos mil seiscientos millones de cristianos en el mundo, seguimos teniendo la insuficiencia, la escasez, la falta de obreros; Jesús Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. (Mateo 9:36-38)
América latina con más de 672 millones de habitantes, donde alrededor del noventa por ciento de la población profesa la fe cristiana sigue teniendo grupos o etnias no alcanzadas con en el evangelio, la mayoría de los misioneros no están yendo a esos lugares, los misioneros están yendo a lugares cristianizados o poscristianos, las complejidades del mundo actual son muy diversas que terminan por afectar o mandatar las diferentes necesidades de las congregaciones locales.
Cada país y de hecho cada región presenta dinámicas propias que dan a luz diferentes diversidades y complejidades internas que funcionan como microsistemas que marcan matices o diferencias lingüísticas, socio-culturales, políticas y económicas que llegado el momento pueden convertirse o generar verdaderos obstáculos ya que no siempre se adaptan para la implementación y desarrollo de proyectos globalizados o universales. La globalización tiende a homogeneizar modos, practicas, estrategias que no siempre coinciden con las diferentes comunidades que en ocasiones suelen defender sus costumbres, aun las religiosas por que toman esas prácticas como parte de su identidad.
La búsqueda de una América Latina globalizada coexiste con la identidad nacional y autóctona profundamente originales y es el espacio donde la iglesia debe de definir sus estrategias para alcanzar la misión y la visión mandatada por Jesús en su id a toda nación y a toda criatura, el evangelio de vida y salvación en su propia naturaleza es universal y portador de una verdad única que trasciende toda cultura y etnia ya que la iglesia ha sido enviada a toda nación.
Sin embargo, se crea de manera natural una tensión entre la globalización de América Latina, la identidad nacional/autóctona, en relación con la misión universal de la iglesia, en este mundo postmoderno, de tanta tecnología globalizada e integrada que conecta a América Latina con el mundo generando nuevas formas socioculturales, económicas y políticas.
Las diferentes tensiones entre la globalización y la preservación de las identidades nacionales se vuelven bastantes complejas ya que conservan sus raíces culturales, lingüísticas, históricas que no pueden ser borradas, el acervo nacional como que tiende a mantenerse en una primera línea de resistencia o defensa frente a homogeneización de las propias naciones, mucho más complicado se hace la homogeneización del continente latinoamericano a pesar que comparte ciertos rasgos culturales como el idioma español o portugués, la religión es otro rasgo cultural que trasciende fronteras, se calcula que 6,9 de cada diez habitantes es católico y 1,9 cada diez es protestante, otra característica fuerte que comparte Latinoamérica es la huella cultural dejada por la colonización
La misión de la iglesia que tiene un llamamiento y un mandato de id a todo el mundo y a toda criatura predicando las buenas nuevas de salvación, el mensaje divino no depende de una cultura o lengua especifica sino que puede encarnarse, representarse, incorporarse a todo el mundo sin dejar de respetar las variadas particularidades socioculturales, lingüísticas.

La iglesia de Jesús desde siempre tiene, ha tenido y tendrá el desafío constante de encontrar formas de comunicar y vivir el evangelio de Jesucristo sin perder sus prioridades, sus fundamentos bíblicos y su carácter universal para llegar a toda nación y a toda criatura.
La evangelización, la presentación y encarnación de nuestra fe deben de ser lo más cercana a las realidades de cada comunidad local y contextualizarse lo más posible para tener una mayor eficacia en su permanencia y crecimiento; Pablo, apóstol de Jesucristo, nos señala el carácter misionero para alcanzar la misión y la visión, el hacer todas las cosas con la mejor de las voluntades empatizando con el criollo, adaptándose, sirviendo con gratitud, gratuitamente, manifestando un servicio desinteresado.
La visión, la misión no se basa en intereses materiales o personales, se basa en las prioridades de nuestro Padre celestial hay que vivir y testificar la verdadera libertad espiritual en Cristo, haciéndose o tomando características del habitante original, natural, autóctono, con el fin de ganarlos para Cristo, (1 Corintios 9:17-23) la iglesia debe de reconocer y respetar las raíces autóctonas, sin perder su esencia.
La estrategia misionera para acatar el mandato divino para alcanzar toda nación y toda criatura implica una dinámica de aperturas en cuanto a flexibilidad y sensibilidad cultural, pero, a la vez necesita la suficiente firmeza por guardar las prioridades fundamentales de fe cristiana buscando la conversión del no creyente.
En un principio el cristianismo se expandió desde un contexto judío hacia el mundo grecorromano adoptando su lenguaje y algunos de sus símbolos, sin perder su esencia, la rápida expansión del evangelio a través del imperio romano saliendo de Jerusalén (Judea) llegando a Siria (Antioquía), Asia Menor (Anatolia), Grecia, norte de África (Alejandría), Roma. Etc., etc., el cristianismo llega a América Latina a través de la colonización hace más de quinientos treinta años comenzando en el Caribe y luego se extendió a toda América.
Luego de la colonización parte de América recibió una ola inmigratoria europea entre el siglo diecinueve y veinte que fue muy importante Estados Unidos, Brasil y Argentina fueron los que más recibieron, Uruguay recibió alrededor de seiscientos mil inmigrantes siendo la mayoría de España e Italia donde un gran numero profesaba la fe católica y también llegaron los primeros misioneros protestantes.
La iglesia hoy en su esfuerzo y desafío de llegar a toda América Latina con el mensaje de salvación va a enfrentar retos para la presentación del evangelio a toda criatura; una América Latina que se presenta globalizada en gran parte por la comunicación, la tecnología, el deporte y grandes corrientes sociales, políticas y económicas que no son siempre nacionales y autóctonas.
La iglesia de Jesús debe de vivir en un equilibrio dinámico guiada siempre por Dios Espíritu Santo sabiendo que en su corazón late una misión y una visión universal mandatada por su Señor Jesús, pero al entrar en contacto con las diferentes naciones debe de tomar de lo local en su expresión para obtener el mayor rendimiento de la bendita semilla de vida sin empeñar o dejar los fundamentos claramente establecidos en la sagradas escrituras.